
Todo nuestro aceite procede de 1000 olivos. 1000 olivos grandes, de troncos gruesos y retorcidos que están repartidos por pequeñas fincas de la Campiña de Jaén.
En total, apenas 12 hectáreas de terreno que han venido pasando de padres a hijos, cuidándose generación tras generación, hasta la actualidad. Ahora, con todo lo aprendido, hemos decidido dar un paso adelante y elaborar y envasar nuestro propio Aceite de Oliva Virgen Extra, a la vez que cambiábamos nuestra relación con el medio, convirtiendo toda nuestra producción en ecológica.
Es nuestra familia la que se encarga de realizar todas las tareas del olivar, a lo largo del año: desbrozamos la hierba que aparece bajo el árbol, fertilizamos el suelo con abono orgánico, podamos los olivos y arreglamos, en definitiva, todo el olivar, para que esté en las mejores condiciones y se aproveche todo su potencial. Múltiples tareas que finalizan en otoño, cuando recogemos la aceituna y la llevamos a la almazara, para que salga el mejor AOVE.
Un proceso que hemos aprendido de generaciones pasadas, pero que hemos mejorado para adaptarlo a las necesidades actuales y al manejo ecológico que llevamos a cabo.